Manual de Genealogía

La genealogía hispana actual post a post

¿Cuando usar “y” entre los apellidos?

              Hay una cierta confusión sobre si los españoles debemos/podemos separar nuestros dos apellidos con la partícula “Y”. Se cuestiona si es sólo por esnobismo o si realmente existe alguna disposición legal al respecto.

             El origen de esta duda se debe a lo que disponía el Registro Civil al determinar que en todas las inscripciones los apellidos se expresarán intercalando la copulativa “Y”. Pero el motivo de esta disposición se debió, en realidad, a una cuestión práctica ya que desde 1861 se había legislado por la Administración española que en los instrumentos públicos los individuos debían figurar con sus apellidos paterno y materno y, como señala un manual legislativo de ese mismo año, no debe omitirse nunca la consonante “y” entre el apellido paterno y materno, porque en España son muy frecuentes los apellidos dobles [A.BRAVO TUDELA y J.G.DE LAS CASAS, Ley hipotecaria, comentarios, formularios y concordancias con los códigos extranjeros, Madrid, 1861]. El Registro Civil sigue esta misma recomendación por su evidente utilidad, pero el hecho es que ninguna norma ha establecido nunca que los españoles deben usar dos apellidos separados por una “Y”. Es decir, desde el XIX se ha empleado esta solución en los documentos administrativos para que se distinga claramente cual es el primer y el segundo apellido de cada persona.

              Por si quedasen dudas, desde el año 2000 se ha eliminado el segundo párrafo del artículo 194 del Reglamento del Registro Civil que era donde se recogía esta práctica de separar con una “Y” los apellidos en las anotaciones del Registro. La reforma suprime el párrafo pero no alude, obviamente, a que desde este año los españoles deban dejar de usar la “Y” entre apellidos ya que ni fue ese el objetivo en su inicio ni ahora se pretende suprimir.

                ¿Por qué históricamente algunas personas han separado sus apellidos con una “Y”? Hasta el siglo XIX, en el que se fue fijando el uso de dos y solo dos apellidos, paterno y materno, las personas decidían con cuantos apellidos querían ser conocidos. Dentro de esa libertad estaba el uso de la partícula “Y” para separarlos, pero no formaba parte de éstos. En algunos casos, además, se trataba de apellidos que iban precedidos por la partícula “de”, por lo se quería evitar una reiteración cacofónica; era más apropiado decir Lope de Vega y Carpio que Lope de Vega de Carpio, o Miguel de Cervantes y Saavedra en vez de Miguel de Cervantes de Saavedra.

firmas

Firmas de Félix Lope de Vega y Carpio y de Miguel de Cervantes y Saavedra. Ninguno de ellos incluía la separación “Y” en su rúbrica.

            ¿Por qué hay personas que usan “Y” actualmente?  La partícula es usada de forma personal, que no oficial, por dos motivos. Por una parte, se utiliza en las personas cuyo primer apellido puede ser también un nombre de pila, para evitar confusiones. Entre los casos más conocidos podemos citar a Santiago Ramón y Cajal, José María Gabriel y Galán o Francisco Tomás y Valiente. 

          También es útil, como en tiempos pasados, para que no se produzca la reiteración de la partícula “de” cuando ésta precede a los dos apellidos, por ejemplo, Don Felipe de Borbón y Grecia o José María de Oriol y Urquijo. Teniendo en cuenta que actualmente muy pocos apellidos españoles empiezan por “de”, la coincidencia de ambos muy rara vez se produce.

           Salvo estos dos supuestos, el uso de la partícula “Y” que hacen algunas personas al indicar sus apellidos es algo meramente estético, sin ningún otro fundamento. Que cada cual lo califique de esnobismo, presunción o simple coquetería…

              ¿Cómo registrar a nuestro antepasados cuando usaban la “Y”? Al incorporar una persona a nuestra base de datos genealógica el criterio debe ser siempre respetar la forma en que aparece originalmente en los documentos. Si consta con la “Y”, la mantendremos.

           ¿Por qué en Cataluña se ha extendido la separación entre apellidos mediante la “i”? La actual ley catalana permite registrar y usar entre los dos apellidos una “i”, algo que se ha convertido, muy curiosamente, en una supuesta señal de identidad catalana. En realidad el sistema tradicional de apellidos en Cataluña era parecido al de otros países europeos donde la mujer perdía su apellido al casarse, adoptando el del marido, de modo que se solía usar un único apellido común para los esposos, el del varón. Excepcionalmente, y no en todos los casos, si casaba un hereu y una pubilla (heredero y heredera de sus respectivas familias) el hijo podía usar ambos apellidos separados por una “i”, para denotar su doble herencia, uso que decaía en las siguientes generaciones. Por influencia del resto de España, comenzaron las casadas catalanas a mantener su apellido, de forma secundaria en un principio y plena después. En el siglo XIX se generalizaría en toda España, Cataluña incluida, el uso del doble apellido paterno y materno, surgiendo la norma administrativa española de separarlos mediante “Y” en los documentos oficiales . De este modo, el uso de la “i” entre apellidos lo que hace es adaptar a la lengua catalana un uso español que posteriormente se reguló para una mejor identificación de los individuos ante la Administración.

© Antonio Alfaro de Prado

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Esta entrada fue publicada en 25 noviembre, 2013 por .

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